En algún sitio he leído que esta receta proviene de Canadá, y es que ese país es un gran productor de mejillones, pero desde luego teniendo aquí lo de Galicia, no hay color.
Ingredientes
1 Kg de mejillones
4 a 5 Patatas medianas
1 Cebolla
1 Tomate maduro
1 Pimiento verde
1 Hoja de laurel
Perejil
Pimentón dulce
1 Cucharada de harina
1/2 Vaso de vino blanco
Aceite
Elaboración
Limpiar muy bien la parte exterior de los mejillones en agua corriente y quitarles las “barbas” con un cuchillo.
Colocarlos en una cazuela, tapamos y esperamos que los mejillones se abran a fuego fuerte, tardaran unos 3 o 4 minutos.
Los mejillones que no se abran, tirarlos.
Colamos el líquido que han soltado los mejillones y lo reservamos.
Pelar y trocear las patatas
Lavar y picar el pimiento
Picar la cebolla
Pelar y trocear el tomate.
Poner en una cacerola 3 cucharadas de aceite y añadir la cebolla cortada. Sofreír hasta que esté transparente
Añadir las patatas y el pimiento verde y sofreír
Añadir el laurel y el perejil, y se sofríe un poco más.
Incorporar la cucharada de harina, el pimentón, remover y dejar un minuto
Añadir el tomate picado e incorporar el vino.
Cuando esté bien sofrito, añadir los mejillones sin cáscara y el caldo de los mismos.
Dejar cocer a fuego lento hasta que la patata esté cocida (unos 10 minutos)