Tenemos la Semana Santa ahí, a la vista, y esio trae recuerdos de la comidas de cuando era niño, mucho bacalao, toriijas, … y como no, el potaje de garbanzos con bacalao y espinacas.
Esta receta que damos aquí, es la clásica.
Ingredientes
500 grs de garbanzos
200 grs de bacalao
400 grs de espinacas
200 ml de aceite de oliva
1 litro de fumet de pescado
3 huevos
3 cebollas medianas
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 cucharadita de harina de trigo
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal
Elaboración
Poner los garbanzos en remojo la noche anterior
Poner el bacalao a desalar durante 24 horas, cambiando el agua cada 8 horas.
Sacar del agua el bacalao, quitar la piel (reservarla) y las espinas, secar y desmigar
Lavar las espinacas, escurrirlas y trocearlas
Poner los huevos en un cazo, cubrirlos de agua y poner al fuego durante 15 minutos
Sacar los huevos, dejarlos enfriar, pelarlos, cortarlos en gajos y reservarlos
Poner en una olla, que se pueda cerrar, la mitad del aceite
Añadir una cebolla y los ajos enteros (sin pelar).
Dorar los ajos y la cebolla
Añadir la hoja de laurel
Añadir los garbanzos y saltearlos un poco
Añadir el fumet de pescado (se puede hacer con parte de la piel del bacalao o espinas de rodaballo,…)
Cerrar la olla y tenerla unos 30 minutos, depende de los garbanzos, lo duro que sean
Refrito para el potaje de cebolla
Picar pequeñitas las dos cebollas
Poner en una sartén el resto del aceite y añadir las cebollas picadas
Pochar las dos cebollas, añadir la harina y el pimentón, rehogar y añadir un poco de agua o caldo de los garbanzos y tenerlo moviendo bien durante un minuto.
Añadir este refrito a la olla.
Remover y dejar cocer a fuego lento unos 15 minutos, pero ahora destapada
Servir junto con los huevos duros cortados en gajos